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Es así como nos entendemos nosotros. Sólo así se nos puede entender.
El año 2004, después de siete años de trabajos de tanteo, nos pusimos a
elaborar lo que después de muchos borradores terminamos definiendo como el
Estatuto del Arcipreste y del Arciprestazgo.
Lo hicimos después de buscar y poner juntos estas bases doctrinales, que
para nosotros son pieza fundamental.
Como punto de partida está la oración de Jesús al Padre por nosotros: "Como
tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para
que el mundo crea que tú me has enviado" ( Jn 17, 21)
Nos parece tan clara y "sagrada" esa comunión, que entendemos ha de ser
"operativa", que no queremos abandonarla bajo ningún concepto.
Aceptamos el "gran desafío que tenemos ante nosotros en el milenio que
comienza" (NMI 43). Buscamos crear las nuevas comunidades evangelizadoras,
misioneras, no sólo consumidoras fieles de los buenos servicios y del tiempo
evangelizador de otros, que ellos sí tienen que ser evangelizadores. El
verbo "crear" está usado en el más crudo significado de hacer algo nuevo,
algo inexistente.

Nos ponemos a trabajar con el humilde propósito de que, contando con nuestra
limitación, esas nuevas comunidades contribuyan a hacer "de la Iglesia la
casa y la escuela de la comunión", seguros de que así seremos "fieles al
designio de Dios y responderemos a las profundas esperanzas de nuestro
mundo". (NMI, 43)
Entendemos que la "espiritualidad de la comunión" (NMI 44), que hemos
promovido desde el principio de la andadura de este Arciprestazgo, debe
estar siempre en la base de toda programación. Con la misma libertad que
afirmamos lo anterior decimos también que reconocemos que entre nosotros
"los espacios de comunión han de ser cultivados y ampliados día a día, a
todos los niveles, en el entramado de la vida de la Iglesia. Se deben
valorar cada vez más los organismos de participación, como los Consejos
presbiterales y pastorales." (NMI 45) Al decir esto, miramos en primer lugar
hacia nosotros mismos, pero echamos en falta organismos y espacios de
comunión semejantes en otros niveles de la pastoral diocesana, porque
notamos la necesidad de entablar relaciones de comunión más amplias.
Entendemos que la comunión marca, crea un nuevo estilo de trabajo pastoral,
y estamos comprometidos a trabajar según ese nuevo estilo de la comunión.
Aceptamos como norma de nuestra pastoral el proyecto diseñado por el Papa en
esa carta programática en la que afirma: "La teología y la espiritualidad de
la comunión aconsejan una escucha recíproca y eficaz entre Pastores y
fieles, manteniéndolos por un lado unidos a priori en todo lo que es
esencial, y por otro, impulsándolos a confluir normalmente incluso en lo
opinable hacia opciones ponderadas y compartidas" (45)
Por lo tanto, nuestros organismos que son espacios de comunión los
entendemos como verdaderas instancias de programación de la acción pastoral
que ha de llegar a "opciones ponderadas" que han de ser "compartidas por los
pastores y los fieles" (45)

Haciendo kilómetros de corresponsabilidad
Una primera respuesta a la movilidad y toda esta realidad cambiante es la
que expresamos en el lema. Hemos descubierto que es verdad, que es posible,
y queremos que sea realidad creciente que "Juntos, mejor".
A los retos demográficos y sociales que vienen de causas económicas y
laborales, se une una orografía muy bella, pero en bastantes zonas nada
fácil de recorrer. Todas las comunidades de la Unidad de Sedano, y en gran
parte las de la Unidad de la Virgen de la Cuadra están comunicadas por
carreteras sinuosas.
Decimos con toda verdad que la apuesta por la comunión nos lleva a hacer
muchos kilómetros de corresponsabilidad.
Ante nuestro organigrama

Mira nuestro organigrama sólo desde esos miradores. Hacerlo desde otro
ángulo falsearía nuestro proyecto pastoral.
La comunión en su dinámica es multilateral, pluridireccional, y es al mismo
tiempo profundamente interactiva. Sería inexacto querer reflejarla en un
organigrama empresarial con un movimiento ascendente y descendente, incluso
prestando toda la atención a los organismos de staff. No es capaz de
reflejar toda la riqueza. La manera más exacta de entender la comunión es la
del cuerpo. Hacia dentro y hacia fuera del mismo cuerpo; desde cada uno de
los miembros hacia cada uno de los demás miembros y hacia los sistemas en su
conjunto.
La metáfora más bella, más dinámica, más fácil de entender es la del Cuerpo
de Cristo trabado en su unidad. (1Cor. 12, 12 y ss) El organigrama circular
ayuda mejor a entender la comunión, siempre con una condición: Que se hagan
notar, que se tomen en cuenta las interacciones de unas partes en otras.

En la exigencia de donación, que es inherente al concepto trinitario de
comunión, está la riqueza mayor de la comunión aplicada a la pastoral. Por
eso es de todo punto imprescindible que se haga notar. Ninguna comunidad,
ningún consejo, o mejor, ningún "espacio de comunión" es para sí mismo.
Siempre hay una alteridad inherente y dinamizadora de la existencia de cada
elemento eclesial.
Toda comunidad cristiana es en sí misma dinámica, poseedora de una fuerza de
alteridad. Esta alteridad va hacia las demás comunidades y al mismo tiempo
cada una de ellas, y todas juntas en su actuar coordinado van hacia el
mundo, hacia la realidad social que la rodea. Comunión y misión son
inseparables, se exigen, se necesitan mutuamente.
El organigrama que hemos creado mira principalmente hacia el movimiento
interior, hacia el propio arciprestazgo. Desde el interior de cada comunidad
ésta se dirige hacia la Unidad y juntas las cuatro Unidades se complementan
en los espacios de comunión del Arciprestazgo: las Comisiones y los
Consejos.
Ministerios al servicio de la comunión
Todo el quehacer, toda la vida de las comunidades se debe entender con una
presencia activa en la Iglesia local. Los diferentes ministerios son parte
esencial.
** El Arcipreste.
El primer servidor de la comunión. Es ésta la función que puede resumir las
tareas del Arcipreste. Hermano entre los hermanos, misionero entre los
misioneros, presencia entre nosotros del Obispo, el primer servidor de la
comunión eclesial. Anima y preside todos los espacios de comunión que
tenemos en el Arciprestazgo: las Comisiones, pues puede acudir a cualquiera
de las reuniones; los Consejos de las cuatro Unidades, cuando se hace
precisa su presencia; el Consejo Pastoral Arciprestal, siempre que éste se
reúne; la Asamblea Arciprestal, que se convoca cada año.
Es la voz de todos nosotros en los espacios de comunión diocesanos.

** Los Coordinadores Pastorales de la Unidad
Cada Unidad Pastoral tiene su autonomía de acción dentro de la comunión
arciprestal. En cada Unidad existe un Coordinador de la vida pastoral y de
la misión de esa Unidad. Los cuatro Coordinadores forman el Consejo del
Arcipreste.

** El Colegio arciprestal de Presbíteros
Todos los presbíteros están invitados a trabajar y a animar colegialmente la
vida y la misión del Arciprestazgo. Cada mes, el encuentro presbiteral tiene
dos ritmos. En la mañana es tiempo de retiro y de oración. La comida al
mediodía escenifica la fraternidad en torno a la mesa. La tarde se dedica a
la programación del plan pastoral. De esta experiencia de fraternidad
sacerdotal se alimenta en gran parte la comunión arciprestal.
Una de las funciones principales de este colegio de presbíteros ha sido la
reflexión sistemática sobre los diferentes aspectos de la pastoral común. En
los años de existencia y de trabajo en comunión hemos elaborado documentos
pastorales que llevan estos nombres indicativos de los temas que tratan:
* "Por un domingo ilusionante"
* "Plan de Formación integral en torno al nuevo domingo"
* "El Consejo Pastoral Arciprestal desde y hacia los Consejos Pastorales de
las Unidades, y las Comisiones"
* "Proyecto de plan pastoral arciprestal elaborado a partir del trabajo
evangelizador en las unidades pastorales"
* "Experiencia de acción pastoral conjunta en el Tozo y Valdelucio"
* "Plan de economía conjunta arciprestal"
* "La comunidad cristiana en la celebración de las exequias"
* "Por una pastoral con las familias"
* "Proyecto arciprestal de pastoral vocacional"

** La Asamblea Arciprestal

Cada año se reúne la Asamblea Arciprestal. La convocatoria se hace de la
manera más abierta, invitando a todos los miembros de la comunidad. De
manera especial se invita nominalmente a participar a los presbíteros, a los
que forman parte de los Consejos Pastorales del Arciprestazgo y de las
Unidades, a los que integran las Comisiones y a aquellos, que sin estar
integrados en comisiones, de manera habitual asumen algún ministerio de
servicio a la comunidad.
Función primera de la Asamblea es crear un espacio vivo de comunión en el
arciprestazgo. Desde ese clima y objetivo primero, la Asamblea conoce y
revisa las actividades conjuntas del último curso pastoral. Conoce
igualmente y se le pide que oriente al C.P.A. acerca del plan general de
trabajo para el curso siguiente.
La Asamblea dura un día entero. Hemos tenido experiencias diferentes en
lugares y con ritmos distintos.

** El Consejo Pastoral Arciprestal (C.P.A.)
Es el instrumento más importante para crear y vivir la comunión de todo el
Arciprestazgo. Hemos logrado que sea verdadero espacio de comunión.
Lo integran los siguientes miembros de la comunidad arciprestal. El
Arcipreste, que lo preside. Los representantes de las cuatro Unidades. Esta
representación está integrada por el Coordinador de Pastoral y por dos
seglares elegidos por cada una de las Unidades con menor población, y por
tres elegidos por la Unidad del Ubierna. Los representantes por cada una de
las Comisiones Pastorales. Esta representación la trae un seglar elegido por
la comisión, y si el sacerdote moderador de la comisión no formara ya parte
del C.P.A., también es miembro. Las Comunidades de Vida consagrada, que son
dos: Una de vida contemplativa y otra de vida activa. El Monasterio de HH.
Clarisas es miembro del C.P.A. Recibe las convocatorias con el orden del día
y los materiales; reciben las actas de las reuniones. Las Religiosas de vida
activa envían un miembro al Consejo. El Secretario y el Tesorero son
elegidos por todos los demás miembros.
El C.P.A. se reúne de manera ordinaria cada dos meses, alternando con los
Consejos Pastorales de la Unidad. Una vez al año el Consejo se reúne en el
locutorio de las HH. Clarisas.

** El Consejo Pastoral de Unidad (C.P.U.)
Cada una de las cuatro Unidades tiene su propio Consejo, que lo forma según
criterios pastorales más adecuados a la realidad de esa Unidad.
El Consejo es el espacio de comunión para las actividades comunes dentro de
la Unidad.
Función de este Consejo es trazar el plan de acción pastoral dentro de esa
Unidad. Estudia los temas comunes que serán decididos por el C.P.A. en lo
que afectan a la Unidad. Hace propuestas al C.P.A. Impulsa las acciones
comunes de la Unidad, prestando especial atención a los tiempos fuertes.
** Las Comisiones pastorales permanentes
Posiblemente sea preciso ofrecer una definición del término. Una comisión en
nuestro organigrama no es algo puntual, creado para una acción. Se trata de
poder contar con personas especializadas en los diversos campos de la
pastoral, que estén al servicio de todo el Arciprestazgo y nos permitan
abordar los temas con la mayor cualificación posible. Estas comisiones
trabajan de manera constante en un campo, y ofrecen sus trabajos y sus
reflexiones bien al C.P.A., bien a los diversos C.P.U. bien a una comunidad
o a otra comisión. Lo suyo es la cualificación en un campo para que se
trabaje con cabeza.
Los miembros de las comisiones son voluntarios; provienen de las cuatro
Unidades. El ritmo de trabajo lo señala cada una. Lo más normal es que sea
un ritmo mixto de oración, formación y programación pastoral en su campo. La
frecuencia de las reuniones las señala cada comisión.
En los cometidos asignados a cada una se verá sin esfuerzo el intento de dar
respuesta realista a las demasiadas Delegaciones o Servicios diocesanos que
existen en la realidad. Las presentamos por orden alfabético, conscientes de
que la primacía alfabética no implica prioridad pastoral.
Comisión de ECONOMÍA
Es la comisión que no tiene parangón en el organigrama de la pastoral
diocesana. No existe una delegación para la economía. No decimos que no
debiera existir. El cometido es claro, sin querer decir en ningún momento
que sea fácil.
Hemos aprendido con esa ciencia empírica que la acción pastoral conjunta
exige fondos comunes, supraparroquiales.
Hemos aprendido que no estamos preparados, mucho menos acostumbrados, a esta
autoexigencia de eficacia que haga posible y realista la comunión. Con
frecuencia descubrimos que falta formación y ascesis para la creación de
este fondo común.
En nuestras reflexiones sobre este tema se ha podido afirmar que no creemos
en el Arciprestazgo, como ámbito de comunión pastoral para la misión, si no
somos capaces de adquirir deudas juntos.
La función de esta comisión es crear criterios, lograr cauces de
financiación, preparar los presupuestos de ingresos y gastos, llevar la
gestión de los fondos comunes.
Como cauce jurídico y fiscal, y para atender en estos campos económicos a la
pastoral conjunta, hemos creado la Asociación cristiana de fieles "JUNTOS,
MEJOR" erigida canónicamente por el Arzobispo y civilmente dotada de
personalidad y fiscalmente registrada con su NIF.
Comisión de EVANGELIZADORES
Una de las riquezas que hemos heredado de nuestros mayores es el alto número
de personas que estas comunidades han entregado al servicio del Evangelio.
En los ficheros de la Secretaría constan, a fecha de enero de 2006, más de
545 personas, debidamente identificadas, actualizada su dirección postal, en
muchos casos con la dirección también de sus familiares, a quienes damos el
título de misioneros, aplicándoles el texto de la tercera carta de San Juan
8, "los que por el Nombre se pusieron en camino sin recibir nada a cambio de
los gentiles".
Saber que un 10% de la población actual de todo el Arciprestazgo está
entregada a la Iglesia universal es un gozo y un reto. Los datos son éstos.
En España tenemos 416, de ellos 70 están en la misma diócesis de Burgos. En
Europa tenemos 22. En África hay 14. En América son 94. Uno consta en Asia.
Entre los diez miembros de esta comisión se da esta realidad: Una madre
tiene un hijo en América; un padre tiene una hija en África; una tiene un
hermano en España y otra un tío en América.
Pero el reto es grande. Es la comisión encargada de despertar la
responsabilidad misionera de todos los bautizados. Reconocemos que nos ha
tocado la parte más difícil, a la vez que la más necesaria.
De esta comisión dependen todas las jornadas e iniciativas de la Iglesia que
buscan que sea mayor el número de evangelizadores, y que las comunidades lo
asuman como tarea suya.
Esta comisión está abordando el duro y necesario tema de la pastoral de los
alejados.
Comisión de FORMACIÓN
Esta comisión se encarga de conocer la realidad de la formación cristiana de
los miembros de nuestras comunidades, de arbitrar las medidas necesarias
para actualizar esta formación. Cubre los campos de la formación de adultos,
de la catequesis de niños y de los jóvenes. Tiene en su haber algunas
realizaciones conjuntas con catequistas de las Unidades. ¿Es la comisión de
futuro? A condición de que empiece a serlo de este duro presente.


Comisión de LITURGIA
El campo de acción se entiende fácilmente. Lo que no resulta tan fácil es
hacer práctica la renovación litúrgica. Se abre un amplísimo panorama de
acción. Se necesita una profunda renovación que haga que las celebraciones
de la fe, de manera especial la Eucaristía sean "epifanía de comunión",
"fuente y modelo de misión".
Hemos dado pasos bastante importantes en dos direcciones. Bajo el lema "Por
un domingo ilusionante" emprendimos la renovación del domingo, y en concreto
de las Eucaristías dominicales. La celebración de las exequias ha sido
objeto de trabajo durante un curso y ha dado como fruto un ritual sencillo y
lleno de simbolismos comunitarios de las exequias. Es, con mucho, la
celebración que con más frecuencia nos toca preparar.
Pero el campo es inmenso, si creemos que nuestras celebraciones pueden ser
lugares de encuentro para muchos alejados. El icono de Emaús, adoptado por
el Papa para el Año de la Eucaristía es en esto todo un reto.
Comisión de M.C.S.
En el Arciprestazgo queremos dar la importancia que se merece a este punto.
Estamos trabajando estos campos:
Editamos, sin periodicidad fija, una revista arciprestal que tiene como
cabecera el lema "JUNTOS, MEJOR". Desde su segunda etapa es ventana abierta
a la vida de las comunidades. Una de las secciones más interesantes es la
que recoge la correspondencia con nuestros misioneros.
Hemos realizado una serie de iniciativas en la publicación de fotografías de
arte de nuestras iglesias como felicitaciones de Navidad.
El campo de los audiovisuales lo hemos iniciado con producciones para el Día
de los misioneros: Un audiovisual sobre un tríptico flamenco realizado como
apoyo para una celebración comunitaria de la Epifanía. En esa ocasión
logramos la participación en tiempo real en las peticiones y en las
moniciones de la Eucaristía de una misionera desde Chile y de una religiosa
de clausura desde el monasterio. Un audiovisual de apoyo sincronizado una
exposición sobre la vida del Arciprestazgo y sobre algunos de los elementos
artísticos que poseemos. Dos audiovisuales para apoyo de las celebraciones
de Navidad, ambos editados en DVD, uno para el Belén viviente "Me llamarán
Bienaventurada todas las generaciones" y otro para la Semana Santa con el
DVD "Piedras y árboles, bendecid al Señor", como parte de una animación
pastoral de la procesión del Viernes Santo.
Cuidamos mucho la edición de trípticos que anuncian las actividades
conjuntas.
Las muchas limitaciones en recursos de banda ancha en nuestra zona no han
hecho posibles proyectos de realización de celebraciones en comunión en
tiempo real. Los tenemos, pero no han pasado del estadio de proyecto por
falta de la necesaria infraestructura de medios tecnológicos. Pero la
vocación de llenar este campo de usos evangelizadores está patente.
Comisión de PATRIMONIO CULTURAL
En nuestra pobreza somos ricos en patrimonio. Riqueza que es exigencia cada
día mayor de formación de los cristianos que van siendo conscientes de lo
que hemos heredado. Exigencia de atenciones urgentes en la conservación de
inmuebles. El invierno es especialmente duro e inclemente, y las nieves
hacen mella en nuestros tejados. Exigencia en saber presentarlo a los mismos
fieles y a los que por diversos motivos acuden a visitar nuestras iglesias.
Éste es el campo de esta comisión. Con una puntualidad digna de todo elogio,
a sus expensas, cada mes tienen una reunión con dos ritmos. La mañana para
la visita a iglesias de una zona. Conocen su historia y su arte; levantan
planos, hacen fotografías que van reuniendo en una base de datos. Después de
comer juntos, lo que amplía notablemente la fraternidad del grupo, dedican
la tarde a formarse y a programar sus actividades.
Cada año, con motivo del Día del Arciprestazgo preparan una exposición que
acerca a todos los que acuden a la fiesta los valores de una zona, o de todo
el Arciprestazgo acerca de un tema concreto. Las exposiciones en Santibáñez
Zarzaguda, en Quintanilla Vivar, en Sedano y la última de Quintanadueñas son
otras tantas realizaciones, que van creciendo en calidad y en aceptación por
parte de todos.
Comisión de PRESENCIA TRANSFORMADORA
El cristiano no es para la Iglesia. La comunión es para la misión. La
celebración es para la vida, para la calle. Y esto de muchas maneras: En la
atención a los necesitados y a los inmigrantes; en la cercanía no sólo
asistencial, sino también en el diálogo intergeneracional; en la animación
de grupos y asociaciones; en la realización artística y en la presencia
musical; en la fiesta, que traduzca en categorías actuales el gozo
evangélico. Ése es el campo amplio y claramente deficitario de la vida de
nuestras comunidades.
Es abrir caminos nuevos, actuales a la misión de siempre. Es llevar a la
vida lo que gratis recibimos en cada celebración.
Es ser luz, sal, levadura. Nada más. Nada menos.
** Otras COMISIONES para asuntos limitados en tiempo
En este caso el término "comisión" suele coincidir con el uso más común. Es
un grupo de trabajo para una tarea concreta, con un tiempo señalado para
cumplir su objetivo.
Estas comisiones las crea el C.P.A. y a él ofrecen su trabajo una vez
finalizado el plazo. Acabado éste se disuelven.
Normalmente están formadas por miembros de las comisiones pastorales que son
permanentes, pero pueden también estar integradas por personas que no
pertenecen a ninguna comisión o a ningún otro espacio de comunión.
Lo primero que se le pide a esas comisiones es que elaboren un apoyo
doctrinal de la acción que se les encomienda.
Hasta el presente las diversas comisiones que hemos ido creando han
elaborado unos apoyos doctrinales y pastorales que tienen indudable valor.
Tenemos documentos para estos campos de la pastoral
Para el DOMINGO ILUSIONANTE
Para las EXEQUIAS
Para el SACRAMENTO DE LA MISERICORDIA
Para una NUEVA PASTORAL CON FAMILIAS
Sobre el CONCEPTO DE PARROQUIA
Sobre el papel del LAICADO EN LA IGLESIA
Sobre la NUEVA COMUNIDAD
Sobre la EUCARISTÍA EN LA VIDA ECLESIAL
En la diócesis. Hacia el mundo en la Iglesia universal
Desde el Arciprestazgo estamos activamente presentes en todos los espacios
de comunión de nuestra diócesis: En el Consejo de Presbíteros, en el Colegio
de Arciprestes, en el Consejo Diocesano de Pastoral, en las Delegaciones.
La comunión arciprestal se abre a la comunión supradiocesana. Hemos
participado en los Encuentros de pastoral de la Región del Duero. Miembros
de nuestras comunidades participan de manera habitual en Encuentros y
reuniones regionales y nacionales de Santuarios y Ermitas. Los sacerdotes
del arciprestazgo programan reuniones con sacerdotes de otras diócesis,
especialmente con ocasión del día de asueto. Hemos buscado participar en
encuentros de intercambio pastoral como el Congreso Nacional de Misiones y
el Congreso de Apostolado Seglar.
El arciprestazgo es especialmente sensible a la apertura y comunión con la
Iglesia Universal. Las campañas misioneras son una ocasión muy buena. Pero
tenemos un vínculo más fuerte. La Secretaría del arciprestazgo cuida de
manera especial la relación con los más de 500 misioneros, nacidos a la fe,
a la comunión y a la misión en las bellas fuentes bautismales de nuestras
iglesias, y enviados a cooperar con Iglesias hermanas en los cinco
continentes.
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